EA5. Reflexión y resultados


 

Nombre:   José Guadalupe Prado Mora
Matrícula:   22023056
Nombre del Módulo:  Didáctica dirigida por nivel educativo
Nombre de la Evidencia de Aprendizaje:  Reflexión y resultados
Fecha de elaboración:  05/ diciembre / 2023
Nombre del asesor:   Dra. Verónica Vázquez Zentella

Desarrollo

Interpretación y análisis de la evaluación realizada por los alumnos.

Los cinco alumnos que evaluaron la actividad y yo estuvimos en un aula apartada del resto de sus respectivos grupos, separados por mesas vacías para evitar que influyeran las respuestas de unos sobre otros. El instrumento de evaluación constó de ocho reactivos; tres requirieron escribir la respuesta (breve) y el resto fueron de opción múltiple. Sólo uno de los alumnos evaluadores mencionó que ya había trabajado con la Tabla de Valor Posicional (TVP) desde antes de la actividad, y demostró que la entendía. Ninguno de los cinco entendía con claridad lo que es el valor absoluto y el valor relativo de un número; en la evaluación todos afirmaron que luego de la actividad les quedó claro, y lo demostraron. Todos contestaron que les gustó y resultó divertida la actividad; que eso les ayudó a entender y aprender. Tres afirmaron que les gustó haber aprendido junto con sus demás compañeros algo que no sabían ni se los habían enseñado de esta manera, que nunca lo habían entendido antes. Cuatro afirmaron que yo expliqué todo con claridad, el otro (una alumna) dijo que le gustó que le explicara de nuevo cuando no entendió a la primera “y me volvió a explicar, y ya entendí muy bien”. Todos coincidieron en la respuesta de que no hubo nada que no les haya gustado de la actividad “me gustó todo”; incluso uno mencionó que yo era muy chistoso y que eso le gustó: “puede que por eso entendí con fasilidad” (sic). Todos respondieron que el uso del material (cartulina, tarjetas numeradas, etc.) les ayudo a entender mis explicaciones y aprender lo que se abordó en la actividad. Todos, excepto uno, dijeron que les resultó fácil el manejo del material. Y finalmente, a la pregunta de seleccionar los aprendizajes adquiridos, de entre una lista de cinco ítems, todos seleccionaron los cinco: Valor absoluto, valor relativo, manejo de la TVP, leer cantidades y escribirlas, con números y con letras, y lo demostraron con creces.

Reflexión

¿Cómo te sentiste con la creación y aplicación de la actividad didáctica?

Al principio, emocionado por saber que tendría la oportunidad de poner a prueba una hipótesis (añeja para la ciencia, pero nueva para mí); mis expectativas se centraban en verificar cómo funcionaría mi propuesta, si bien no muy innovadora si poco utilizada en las escuelas, en cuanto al método constructivista y al trabajo con material manipulativo por parte de los alumnos, en una asignatura tan abstracta y estigmatizada como las matemáticas. Pude constatar con los alumnos, y después con la propia maestra del grupo, que jamás habían hecho algo semejante en esa escuela, quizá por la carencia de recursos o de interés por parte de la institución educativa, aunado al bajo nivel escolar de los padres de familia, ajenos a los procesos de aprendizaje de sus hijos.

Durante la aplicación de la actividad sí hubo en mí algo de nerviosismo y algo de tensión. Era la primera vez que trabajaría con un grupo de primaria, se trataba de una clase de matemáticas, no conocía la escuela ni al grupo de alumnos, aunque sabía que todos pertenecía a familias de muy bajo nivel económico y escolar... ¡y todo quedaría registrado en el video! Además tenía que estar al pendiente de la videograbación (no llevaba a nadie más que me apoyara con eso). Con todo, resultó bastante enriquecedora la experiencia. Una práctica como esta enseña más que mil horas de clases (sean presenciales o virtuales). Nada se compara a la praxis (desde la concepción marxista. Y sí, comulgo con muchos conceptos de Karl).

¿Cómo te sentiste con la evaluación de tus alumnos y la autoevaluación?

Muy contento y satisfecho. Confieso que no esperaba tantas respuestas tan positivas, como consecuencia de sus aprendizajes. Los cinco me dijeron antes de despedirme, al final de la evaluación: “profe, ya quédese usted a darnos las clases”. Afortunadamente su maestra estaba en el aula con el resto de sus alumnos. Salí de allí como un niño al que le acaban de dar de premio un chocolate (y coincide que sigo siendo en muchas cosas como un niño, y que los chocolates son una de mis debilidades). Así que salí de allí recargado de dopamina.

¿Son los resultados que esperabas?

Mi hipótesis me decía que debía esperar que todos aprenderían con facilidad lo que explicaría en la actividad, apoyado en el material manipulativo y fiel a mi esencia constructivista (lo soy desde mucho antes de leer siquiera algún artículo o libro sobre educación o pedagogía). A juzgar por las evaluaciones de los cinco alumnos, un estimado del 90 % del grupo supo leer y escribir cantidades de hasta nueve dígitos después de la actividad y entender perfectamente y con claridad, la diferencia entre el valor positivo y el relativo de un número. Un 3 % afirmó que ya lo sabía; es decir, aproximadamente -incluso siendo conservador- 80 % del grupo aprendió en dos sesiones lo que ningún maestro les había enseñado en no sé cuántas horas de clase. De acuerdo con el programa de la SEP, ya en 5º grado deberían de saberlo. Lo que desconozco es qué tanto se debió al material empleado, a la metodología o a mi forma de explicar las cosas (didactismo), y lo digo sin falsas modestias. Ya en el nivel medio superior y superior me habían reconocido estas habilidades, aunque no creo que sea nada extraordinario. Será un campo interesante para la investigación.

¿Cuáles son tus áreas de oportunidad para mejorar futuras prácticas innovadoras?

En mi caso, actualmente no soy ya docente en activo y nunca trabajé en el nivel básico, siempre en bachillerato y en licenciatura. Mi interés actual está centrado en la investigación, escribir publicaciones y diseñar propuestas y materiales didácticos enfocados principalmente al desarrollo de habilidades y competencias cognitivas en todos los niveles educativos. No creo regresar al trabajo frente a grupo ni siquiera en los niveles conocidos, salvo para impartir talleres intensivos y otras actividades eventuales con fines investigativos. Así que las áreas de oportunidad (eufemismo que en realidad significa “en qué no ando muy bien y debo aplicarme”) apuntan hacia el estudio y conocimiento a fondo de la didáctica, de las diferentes teorías pedagógicas y métodos de enseñanza. Eso deberá orientarme para saber cómo hacer llegar mis propuestas educativas al aula para ser incorporadas a los procesos de enseñanza-aprendizaje y resulten innovadoras pero sobre todo eficaces. Esto implicará estudiar y conocer a fondo los programas y contenidos curriculares, particularmente en lo referente a pensamiento lógico y matemático, ciencias, lenguaje y comprensión lectora (he decidido enfocarme por ahora a los niveles preescolar y primaria).

En cuanto a innovación, deberé aplicar toda mi creatividad e imaginación para que, respaldado en la teoría científica, no sólo en los campos de la pedagogía y psicología, sino además y sobre todo en los avances de la neurociencia, mis propuestas y diseños sean verdaderamente no sólo innovadores, sino disruptivos y revolucionarios, ya Einstein decía, "No esperes resultados diferentes si sigues haciendo las cosas de la misma manera". Me queda claro que la secuencia didáctica que propuse y apliqué al grupo de alumnos, la tabla de valor posicional, no tenía nada de innovadora –aunque sí para el 97 % de ellos que no la conocían, dijeron en evaluación- no obstante me interesaba conocer, “aprovechando el viaje”, cómo reaccionarían los alumnos ante esto; si les facilitaría sus aprendizajes en este tema específico, Y resultó que, con todo y no ser algo innovador más que para ellos, les sirvió y mucho. De todas maneras, deberé ser muy cuidadoso en no querer "inventar el hilo negro".

Cometí algunos errores, detectados a tiempo y que corregí sobre la marcha, lo que representó una valiosa y enriquecedora retroalimentación. No obstante no tener estudios previos en educación ni una formación docente, no me siento extraviado; hay mucho por aprender y mejorar. Esta actividad sólo fue un primer acercamiento y sin validez científica, hacia lo que pretendo hacer. Pian pianito, avanzo. Punto final.

Mil gracias, maestra Verónica... no, un millón de gracias... No... es inútil, ni en la tabla de valor posicional más grande del mundo cabe la cantidad de dígitos que exprese mi agradecimiento, infinito y lleno de cariño por sus enseñanzas, su paciencia, sus respuestas y orientaciones siempre atinadas y bastante útiles, su generosidad enorme y su amistad.

"Lástima que terminó, el festival de hoy..."

Un abrazo respetuoso y cálido. 

 

 






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